jueves, 15 de abril de 2010


Democracia vs mercado

Ante la sacralización del voto milésimo e insignificante:

En democracia se vota para ejercer poder sobre los demás, incluidos los que no votan o los que votan en contra. En el mercado cada uno negocia y paga por lo que quiere, sin interferir en lo que persiguen los demás, de modo que pueden armonizarse descentralizadamente los intereses más dispares y conflictivos. La distinción es importante, porque en el día a día no vivimos "democráticamente". No pedimos permiso a "la mayoría" si queremos vestir como metaleros, seguir una dieta vegetariana o leer libros de historia. No preguntamos a la "mayoría" a la hora de escoger a nuestras amistades, nuestro trabajo, nuestra casa o nuestra pareja. El mercado, además, es genuina "participación directa": si no nos gusta un servicio o un producto acudimos a la competencia al día siguiente, no tenemos que esperar cuatro años (para obtener lo mismo en otro envoltorio).
Albert Esplugas

1 comentario:

Anónimo dijo...

Qué razón tiene. La "mayoría" ahoga al individuo. Restringe su libertad de elección. El mercado es el único sistema que ha demostrado ser el más ecuánime. Cada cual con sus propios intereses hace que los que más lo merecen (meritocracia) sean premiados, y los que no tengan que buscar alternativas para serlos la próxima vez. Cuanta razón tiene.
Saludos y felicidades por el blog.