miércoles, 18 de noviembre de 2009


Leve defensa de la piratería



Sé que no voy a convenceros, pero tengo que intentarlo. Ahí van algunos argumentos:


Los grandes pesqueros esquilman los recursos marinos de la costa de Somalia; y los buques de bandera extranjera echan grandes cantidades de residuos (incluso nucleares).

La pesca mueve 300 millones de dólares en el país. No es una cifra pequeña en esos lares. Y la industria del pirateo, 150...
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La existencia de los piratas dificulta que se acerquen a la costa barcos con ayuda alimentaria para la población. O incrementan los costes de estos envíos. O rapiñan directamente la mercancía. Pero la ayuda alimentaria no acabará con el hambre en el mundo. Más vale que pronto nos deshagamos de esa ficción.


Los piratas reciben fondos, equipos e información de los somalíes que viven en el exilio (200.000 en Canadá, por ejemplo). Esto es patriotismo.

El 70% de los somalíes apoya la piratería como forma de defensa nacional de las aguas territoriales de su país.

Como consecuencia de los vertidos masivos, los habitantes de las regiones de Hobbio y Benadir padecen afecciones respiratorias, hemorragias y extrañas infecciones en la piel.

El coste de deshacerse de los residuos en las costas de Somalia es de 2,5 dólares/tonelada. En Europa, 1.000.

Sólo el 30% de los ataques de los piratas son "exitosos". El 70% fracasan.

Según la Convención del mar, un país tiene jurisdicción sobre su zona económica exclusiva, que incluye una distancia desde la costa de 200 millas naúticas (casi 400 kilómetros).

Los piratas tomaron un superpetrolaro saudí con un valor de 100 millones de dólares de petróleo en sus tanques. Y combatientes islamistas intervinieron para intentar recuperar el petrolero.



La verdad es que los atuneros con bandera vasca nunca me han caído demasiado bien. Ni entiendo por qué tenemos que pagar la defensa de barcos que voluntariamente navegan en aguas peligrosas, a miles de kilómetros de España.

Algunos de los argumentos empleados ahí arriba son aparentemente de izquierdas. Pero sólo aparentemente. Pensad en esto. ¿Para cuándo la privatización del mar? Uno paga por la compra de unas millas cuadradas marinas y las explota económicamente, entonces sí. Y todo ello sin perjudicar con residuos a la propiedad vecina, que puede legalmente reclamar el resarcimiento de daños y perjuicios. Y la fuerza militar, o la seguridad privada, hará que se cumpla esta ley. Entonces sí.
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ACTUALIZACIÓN 1: Proyecto de privatización del mar, en Chile... paralizado por presiones sindicales.
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6 comentarios:

Anónimo dijo...

http://yohicelaegb.blogspot.com/

Anónimo dijo...

mira, lo de los vertidos es otra patraña mas para intentar justificar lo injustificable. Por otra parte esa teoria de la defensa del medioambiente maritimo de la zona tampoco me cuadra, resulta que la mayoria de los barcos secuestrados son portacontenedores, petroleros y en menor medida pesqueros, que por otra parte suelen pescar fuera de las aguas teoricamente jurisdiccionales de Solalia. En definitiva, se trata de delincuentes sin mas, eso si, revestidos de Rovin Hoods somalies bien aconsejados por sus bufetes de abogados en Londres.

Andrés Álvarez Fernández dijo...

¿Privatización del mar? ¿Cómo se va a parcelar un espacio cuyo contenido está en constante movimiento, es indeterminable y homogéneo? Bajen de las nubes, por favor...

Persio dijo...

anónimo 1, ¡yo también hice la EGB!

anónimo 2, lo escrito es una leve defensa, tampoco una justificación plena.
Lo de los vertidos lo publicó The Times. Y cuando éstos abundan, por un lado, y hay un conflicto por apropiarse de unos recursos que son de todos, por otro, lo mejor es la asignación de derechos de propiedad sobre los mismos.
Así sucedió cuando se pasó de una sociedad cazadora-recolectora a una sociedad agrícola. Cada uno recolecta o caza lo que está en su territorio y produce nuevos bienes (agrícolas, en ese caso) sin que otro tenga derecho a apropiárselos.

Andrés, también están en constante movimiento los ciervos de un coto de caza a otro (caso de no estar vallados, como creo que no suelen estar, pues su coste sería muy elevado).
Por otra parte, el mar es grande, pero tampoco interminable.
Y que sea homogéneo supone que, frente a las lindes que indican la extensión de una propiedad "en tierra", y dada la complicación de poner balizas con miles de metros de cable (!) hasta el fondo marino, las indicaciones vendrían dadas por simples coordenadas GPS. ¿Y quién no dispone hoy en día de un GPS?

Andrés Álvarez Fernández dijo...

¿Y cómo se garantizaría el libre tráfico maritimo en un espacio dividido en multitud de propiedades individuales? La idea sigue siendo tan descabellada como intentar privatizar el "aire" o el espacio ultraterrestre suprayacente a una finca. Aquella vieja fórmula de Derecho Romano que rezaba que los derechos de propiedad se extendían "usque ad caelum et ad inferos" ha venido siendo modulada por la praxis cotidiana y por la lógica jurídica.

Todo esto sin mencionar los problemas derivados de la aplicación jurisdiccional de las normas internacionales e internas sobre espacios marítimos como el alta mar, la mar territorial o la zona económica exclusiva.

Persio dijo...

El subsuelo también tiene sus propietarios. ¿O es que acaso el gas o el petroleo que descubre Repsol frente a las costas de Brasil no es de nadie?
¿Y las piscifactorias en el mar?
¿Son acaso ambos negocios descabellados?
El tema es que en los dos casos se funcionará vía concesión administrativa, imagino, y no mediante el reconocimiento de la propiedad plena. Pero esto no supone que exista ningún problema, digamos logístico, para que éste se produzca?

El libre tránsito. La existencia de la propiedad "en tierra" garantiza el libre tránsito a la propiedad del vecino a través de los caminos desarrollados al efecto. Pues lo mismo para las propiedades marítimas, sólo que sin caminos. El problema no estaría en garantizar el libre tránsito, sino que el problema lo tendría el propietario que quisiera impedirlo. Coste elevado. Beneficio, ninguno. ¿Para qué? No tendría sentido que lo hiciera.

La aplicación jurisdiccional. Para garantizar la propiedad contratamos los servicios de Blackwater.

Sobre la mar territorial serían los estados los encargados de privatizar. En la zona económica exclusiva, básicamente lo mismo, aunque puede que el derecho internacional o marítimo quisiera decir algo. En alta mar, la libre conquista, al estilo far west.

Una agencia privada se encargaría del reconocimiento o validación de los títulos de propiedad, como en el caso de los registros de dominio en internet.