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miércoles 21 de septiembre de 2011

viernes 16 de septiembre de 2011












309 años de cárcel -- 101 abortos



Huelga en las clínicas abortivas de Castilla-La Mancha


Jordania: Recordando a Septiembre Negro


UK: Pensionista detenida por cultivar cannabis: "Yo sólo cultivaba fresas"

  
UK: Poligamia para cobrar subsidios


Plumas de dinosaurio conservadas en ámbar
 



Descubren un planeta con dos soles

Revolucionarios del mundo: Los Montoneros. Coge la pasta y corre

En medio de un clima político y social sumamente enrarecido y conflictivo, el 19 de septiembre de 1974 un comando montonero concreta el secuestro extorsivo que obtuvo el cobro del mayor rescate de la historia argentina ya que la organización recibió sesenta millones de dólares, por la entrega con vida de los hermanos Juan y Jorge Born (Bunge & Born), a los seis y nueve meses respectivamente. Los hermanos Born eran por entonces los principales accionistas del mayor conglomerado productor y exportador cerealero argentino. Durante este hecho Montoneros asesinó a un empresario (de apellido Bosch) y al conductor del vehículo (apellidado Pérez) en que viajaban los secuestrados.

Dirigentes montoneros confirmaron que una parte del dinero fue derivada hacia Cuba con el fin de ponerla transitoriamente a resguardo, en tanto que el pago final de unos 17 millones de dólares fue cobrado y administrado por el banquero David Graiver, quien tenía sus oficinas en la ciudad de Nueva York y falleció en un dudoso accidente de aviación. En ambos casos hasta el presente ha sido un gran misterio el destino final de buena parte del dinero en efectivo producto del rescate. Las relaciones entre el régimen de Fidel Castro y los Montoneros no siempre eran de mutua afinidad. Por un lado han circulado versiones periodísticas sugiriendo que la fortuna de los Montoneros quedó finalmente incautada y confiscada en Cuba por orden de Castro, pero algunos ex funcionarios cubanos han declarado que todo el dinero proveniente de este mega secuestro les fue entregado a Firmenich, Perdía y Yaguer, algunas veces en forma personal y en efectivo, y otras en graduales y sucesivas remesas al exterior vía complejas triangulaciones financieras a través de bancos de Checoslovaquia y Suiza.

Los mencionados dirigentes montoneros jamás han dado precisiones ni respondido fehacientemente los cuestionamientos en tal sentido, y el destino final de los fondos del rescate se mantiene como un enigma.

Durante el 13 de febrero de 1976 mientras los integrantes de la organización Montonera penetraban por la zona de El Cadillal se produjo un encuentro imprevisto con el Ejército Argentino. Como resultado fueron muertos varios integrantes del “Fuerza de Monte del Ejército Montonero”, entre ellos Juan Carlos Alsogaray, hijo del quien había sido Comandante en Jefe del Ejército Argentino, Teniente General Julio Alzogaray quien, hacía un tiempo, había sufrido un intento de secuestro fallido en la vía pública a manos de Montoneros, donde militaban sus hijos.


http://es.wikipedia.org/wiki/Montoneros

De Archipiélago Gulag

Extractos: 

En los primeros días de la guerra, un grupo de marineros nuestros fue arrastrado por el mar hasta la costa sueca. Pasaron la guerra como hombres libres en Suecia, en medio de una abundancia y un confort que nunca habían conocido ni conocerían después. La Unión Soviética retrocedía, avanzaba, atacaba, moría y pasaba hambre, mientras esos canallas llevaban una vida regalada en los muelles neutrales. Finalizada la guerra, Suecia los devolvió. Sin duda, se trataba de traición a la patria, pero la condena no acababa de cuadrar. Los mandaron a casa y luego les endilgaron propaganda antisoviética, por sus cautivadores relatos sobre la libertad y la abundancia en la Suecia capitalista (el grupo de Kadenko).
A este grupo le ocurrió después un caso. En el campo de reclusión ya habían dejado de hablar de Suecia, porque temían que les impusieran por ello una segunda condena. Pero en Suecia, no se sabe cómo, tuvieron noticia de su suerte y se publicaron artículos calumniosos en la prensa. Para entonces los muchachos ya estaban desperdigados por diversos campos, cercanos y lejanos, y de pronto una orden especial los reúne a todos en la prisión Kresty de Leningrado, donde estuvieron cebándolos durante dos meses y dejaron que les creciera el pelo. Más tarde los vistieron con sobria elegancia y ensayaron con ellos lo que debía decir cada uno, advirtiéndoles de que al canalla que se le ocurriera desafinar le darían «nueve gramos» en la nuca. De esta guisa los llevaron a una conferencia de prensa, ante periodistas extranjeros invitados y ante los que conocían bien a todo el grupo de cuando estaba en Suecia. Los antiguos internados se comportaron con desenvoltura, contaron dónde vivían, dónde estudiaban o trabajaban. Indignados por las patrañas burguesas que habían leído recientemente en la prensa occidental (como si en la URSS se vendiera en todos los kioskos), se habían puesto en contacto por carta para reunirse en Leningrado (como si los gastos del viaje no fueran un obstáculo para nadie). Su aspecto fresco y reluciente era la mejor refutación de los infundios de la prensa. Los periodistas, avergonzados, se fueron a redactar sus excusas: una mentalidad occidental era incapaz de explicarse de otra manera los hechos. Y a los causantes de la entrevista los llevaron de inmediato al baño, los raparon, los vistieron con sus harapos de antes y los distribuyeron por los mismos campos de reclusión. Por haber representado dignamente su papel todo lo que consiguieron fue que no les cayera otra condena.

Por otro lado:

Los niños españoles, que fueron evacuados durante la guerra civil española y ya eran adultos después de la segunda guerra mundial. Educados en nuestros internados, todos se aclimataron muy mal a nuestra forma de vida. Muchos se obstinaban en volver a casa. Les imponían también el 7-35, el de los socialmente peligrosos, y, a los más tenaces, el 58-6, espionaje para... Estados Unidos.

jueves 15 de septiembre de 2011

Los Eurobonos


El presidente de Europa está a favor de imprimir unos papelitos en los que ponga eurobono. Y que los papelitos los compren los ingenuos. O los chinos, que son hoy el bolsillo del mundo. Los eurobonos para garantizar la expansión cósmica de la deuda, hacia el macrocosmos o el microcosmos, donde esté el sumidero infinito que es el destino de Europa. Los eurobonos para garantizar la permanencia en el sillón de los directores de orquesta europeos. Sillones eurócratas flotando en un mar de deuda.